Pataz - La Libertad, 22 de octubre del 2018
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Terreno para la “UNCA” con soberbia y al caballazo | Por: Antonio Campos Castillo

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(“Escriben con la mano y borran con el codo”)

Terreno para la “UNCA” con soberbia y al caballazo

Foto: Difusión internet

Es lamentable ver como un grupo de personas que recibieron el poder de un electorado lleno de esperanzas e ilusiones por un Huamachuco mejor en el periodo (2015-2018) cuatro años de aciertos y desaciertos. Las ilusiones acumuladas son como un dique contenido y por fuerza de la naturaleza tiene que desbordarse tarde o temprano.

La responsabilidad de gestionar el destino de un pueblo requiere de varios componentes, el más principal es la capacidad asertiva que se tenga emprendiendo los procesos de cambio social en orden hacia la trascendencia en la historia de un pueblo; la historia puede ser positiva o negativa, de acuerdo al enfoque y perspectiva que se tenga. Los seres humanos actuamos de acuerdo a lo que pensamos, si se tiene capacidad de escucha, de planificación y proyección al futuro. Ello elimina toda acción a la deriva, caprichosa y por impulso.

En Huamachuco, el alcalde Arturo Rebaza L. y sus regidores, incluido el que está aspirando al sillón municipal Joel Espinoza, actual teniente alcalde. Muestran una clara actitud de desesperación por cumplir las metas, por cierto es natural que lo hagan porque es responsabilidad de quien lo promete cumplirlas, sin embargo las acciones operativas y tácticas que están realizando para lograrlas son erróneas y la historia les juzgará, puesto que, para vestir a un santo, están desvistiendo a otro. Me refiero de modo específico a la necesidad legal que la nueva Universidad Nacional de Huamachuco “Ciro Alegría” tenga un terreno propio con un mínimo de 10 hectáreas de terreno para construir allí su infraestructura propia. Dotarla de dicho bien es una responsabilidad y competencia del gobierno local si así lo quiere. Lo que sí, es totalmente erróneo, es que se pretenda tomar un terreno público con el fin de lograr la meta, presentando argumentos desde los más ridículos hasta los medianamente convincentes.

Ese no es el camino, ni sostenible, ni sustentable para la propia y nueva universidad Nacional Ciro Alegría, conocida como (UNCA). Este proyecto no es hijo fecundado por Arturo Rebaza, sino por varios líderes sociales y alcaldes anteriores como Loyola y Luchín Rebaza. Este proyecto logró conseguir la donación de 10 hectáreas de un bondadoso huamachuquino, dicho terreno está ubicado en Molino Grande, a pocos metros de la actual sub sede de la Universidad Nacional de Trujillo.

Por tanto, es un accionar caprichoso y soberbio de parte del actual Concejo Municipal, quienes de forma prepotente, sin consultar al pueblo, saltean todo criterio de planificación urbana, de respeto del medio ambiente, que ellos mismos se llenaron la boca declarando zona de conservación y protección ecológica en la ordenanza 326 – MPSC 2016, escriben con la mano y borran con el codo, siendo ese un manifiesto indicativo que no estuvo en sus planes, sino que se le ocurrió a último momento. Han salvado el capote, tres regidores de la oposición, votando en contra de esta absurda decisión, el cuarto regidor de oposición se ha unido a los otros, poco o nada han debatido, cual ovejas de un comprador de mercado, tienen que marchar con la señal en la espalda o en el cuello.

¿Cómo es posible que para solucionar una necesidad de un bien público, sobre todo de educación afectemos a otro bien público? Es simplemente irracional, el medio ambiente no les importa nada, para muestra ya no es un botón, sino un tronco destruido, cerro el Toro, el mismo que no deja de ser un insulto para Huamachuco ¿cómo se puede permitir que por buscar el desarrollo económicos se pisotee la vida, el medioambiente, los derechos de las familias? Los dueños de esta mina, poco o nada aportan al desarrollo de Huamachuco. Cerro el Toro es un planchazo en la cara, es la lepra mortal para la ciudad capital de Sánchez Carrión, en vez de donar este terreno público a la “Educación” como ellos lo justifican. Deberían exigir que estos señores que han depredado el medioambiente compren el terreno para la nueva Universidad nacional. Tenemos datos históricos que el Sr. Alcalde años atrás era minero, luego asesor de los mineros artesanales e informales y ahora vive en el mutismo cómplice, no dice nada contra la minería irresponsable. Por tanto deducimos que poco o nada le importa el medio ambiente, por eso que decidió destruirlo, regalando lo que no es de él, retaceando un bien público.

Si esta nueva Universidad es Nacional, porque no se forma una comisión de gestión, mejor dicho de diálogo con la Universidad Nacional de Trujillo, sede en Huamachuco para que de forma voluntaria y racional entregue la infraestructura que se ha destinado para dicha institución, dado que el presupuesto que va designar el Ministerio de Educación es una división del presupuesto de UNT, aparte de eso somos testigos como los alumnos y profesores hacen huelgas para exigir que el Municipio pague a los profesores y administradores de dicha universidad. Por ende, ¿Cómo será cuando haya dos universidades que se disputan el mismo presupuesto y luego que piden a la misma instancia municipal? Lo más racional es que en nombre de la educación hagan entrega de la infraestructura física, logística y económica. Existen casos de jurisprudencia en Cajamarca y otras regiones.

En consecuencia: si respetaran su planificación urbana, no contradijeran lo que han legislado ellos mismos, si les importara el Medioambiente, se empeñaría en buscar mecanismos para comprar en otro lugar sin tocar esta zona intangible: arqueológica, ecológica e histórica. Si pensaran en la sostenibilidad presupuestal económica de la región apostaría en exigir que la UNT entregue de manera racional la infraestructura y el presupuesto de plazas para los catedráticos.

Pero pongámonos en el peor de los escenarios, que logran entregarlo al “caballazo”; los ciudadanos convencidos de este craso error político municipal, debemos exigir que se respete la ley y que se mire con racionalidad y no con odio y ambicia. Más le valdría a su candidato lo deje para después de las elecciones, hasta que haya pasado la fiebre en este convulsionado momento para Huamachuco, que todas las decisiones son tomadas no con la razón sino con la emoción de un corazón partido. Queremos escuchar la opinión firme y clara de los candidatos a Huamachuco, respecto a este bien público: “Los pantanos de Purrumpampa”, “Parque ecológico de Purrumpampa”, más conocido como “Las Pampas de Purrumpampa”.
Por: Antonio Campos Castillo

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